preguntale a jenny

Problemas menstruales

Aunque la mayoría de los inconvenientes relacionados con el período de las jóvenes son absolutamente normales, existen algunas afecciones que pueden ser más graves. Si sospechas que padeces alguna de estas dolencias, debes consultar a tu médico.

La amenorrea: es la ausencia de menstruación. Las jóvenes que a los 16 años no han menstruado nunca quizá tengan amenorrea primaria, una dolencia que suele deberse a un desequilibrio hormonal o un problema del desarrollo.

Existe otra afección, la amenorrea secundaria, que consiste en la interrupción de la menstruación durante al menos 3 meses en una mujer que tenía períodos normales. Los niveles bajos de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH), que controla la ovulación y el ciclo menstrual, suele causar amenorrea. El estrés, la anorexia, la pérdida o el aumento de peso, la interrupción en la toma de píldoras anticonceptivas, las enfermedades tiroideas y los quistes ováricos tienen la capacidad de alterar tus hormonas. Tu doctor te aconsejará una terapia hormonal para que todo vuelva a su curso normal. Como ya mencionamos, el exceso de ejercicio intensivo, combinado con una mala alimentación, también es una de las causas de la amenorrea. Reducir el ejercicio y llevar una dieta equilibrada, que contenga más calorías, contribuirá a solucionar el problema, pero debes asegurarte también de hablar con tu médico.

Menorragia: es el término que emplean los médicos para referirse a las menstruaciones extremadamente prolongadas y profusas. La menorragia es más que tener 1 y 2 días de menstruación con un flujo más abundante que la media. Las jóvenes que padecen menorragia deben cambiarse la toalla higiénica cada hora durante varias horas seguidas o tienen períodos que duran más de 7 días. (La presencia de coágulos no implica necesariamente que haya menorragia; muchas jóvenes, tanto con períodos profusos como más escasos, eliminan coágulos cuando están menstruando).

La causa más frecuente de la menorragia es un desequilibrio entre la cantidad de estrógeno y progesterona en el organismo. Debido a este desequilibrio, el endometrio, que recubre la cavidad del útero, sigue creciendo. Entonces, cuando el organismo se libera del endometrio durante la menstruación, el sangrado es muy profuso.

Como muchas jóvenes presentan desequilibrios hormonales a lo largo de la pubertad, la menorragia es común durante la adolescencia. Otros casos de menstruaciones profusas se deben a afecciones tiroideas, enfermedades de la sangre o inflamaciones o infecciones de la vagina y el cuello del útero. Para descubrir las causas de una pérdida de sangre anormal, el médico tal vez realice un examen pélvico, un Papanicolau o un análisis de sangre. Es posible tratar la menorragia con hormonas, medicamentos o mediante la eliminación de cualquier crecimiento de tejido en el útero que esté causando la pérdida de sangre excesiva.

Dismenorrea es el término médico que se emplea para referirse a períodos muy dolorosos. La dismenorrea primaria, que consiste en tener períodos dolorosos que no son provocados por una enfermedad o afección, es más común en las adolescentes que la dismenorrea secundaria (períodos dolorosos causados por algún tipo de enfermedad o afección).

La causante de la dismenorrea primaria es la prostaglandina, la misma sustancia química que produce los calambres. El exceso de prostaglandina suele provocar náuseas, vómitos, dolores de cabeza y de espalda, diarrea y calambres fuertes durante el período. Afortunadamente, estos síntomas suelen duran sólo uno o dos días. Por lo general, los médicos recetan antiinflamatorios para tratar la dismenorrea primaria. Al igual que con los calambres, hacer ejercicio, aplicarse una bolsa de agua caliente y tomar píldoras anticonceptivas también brindan alivio.

Algunas de las enfermedades más comunes que pueden causar dismenorrea secundaria son las siguientes:

endometriosis, una enfermedad en la que el tejido que suele encontrarse en el interior del útero empieza a crecer hacia afuera
inflamación pélvica, un tipo de infección bacteriana
fibromas o crecimientos en la pared interna del útero

Todas estas enfermedades requieren que un médico diagnostique cuál es el problema y luego te indique el tratamiento más adecuado.
¿Qué hacer ante la sospecha de un problema?

Si tienes dudas acerca del período o de cualquier otro tema relacionado con tu desarrollo, debes hablar con tu médico. Esto es especialmente importante si notas un cambio en tu ciclo menstrual. Aunque la mayoría de los problemas no suelen revestir demasiada importancia, siempre es mejor estar seguros.

Debes consultar a tu médico ante la presencia de los siguientes problemas:

* Tienes 16 años y no has tenido nunca tu período. Esto podría indicar la existencia de un problema que requiere atención médica.
* Dejas de tener tu período o éste se vuelve irregular después de haber sido regular por algún tiempo (6 meses o más). Esto se debe, probablemente, a un desequilibrio hormonal o a un problema relacionado con la nutrición, capaz de dañar tu organismo si no realizas un tratamiento.
* Tienes períodos muy profusos o largos, en especial cuando tienes un ciclo corto y menstrúas con frecuencia. Aunque no es muy habitual, los períodos muy profusos llegan a causar anemia (deficiencia de hierro), lo que hará que te sientas muy débil y cansada.
* Tienes períodos muy dolorosos. Quizá tengas endometriosis o crecimientos benignos que deben ser extraidos. O si eres sexualmente activa, podrías tener una inflamación pélvica.

En general, los períodos dolorosos no revisten gravedad. Pero si existe algún problema, cuanto antes te ocupes, antes empezarás a sentirte mejor.

¿Por qué tengo calambres?, ¿Por qué mi período no es regular?, ¿Por qué no he tenido mi primer período todavía?,Problemas menstruales